Tras diez años de investigaciones y el trabajo de más de 2.700
científicos de todo el mundo, el Censo de la Vida Marina (CVM) reveló hoy una
máquina para descubrir belleza que ha catalogado toda la vida que habita y ha existido
en los océanos.
La labor de estos científicos ha permitido descubrir 6.000
nuevas especies marinas, desde seres microscópicos hasta calamares pasando por
corales, y ahora se estima que el número de especies que habita los océanos es
cerca de 250.000, 20.000 más que lo calculado antes del inicio de los trabajos.
En la última década, los científicos han realizado 540
expediciones por todos los mares del planeta y han pasado más de 9.000 días
recogiendo especímenes, realizando inmersiones en las aguas más profundas del
planeta, enviando robots a los ambientes más inhóspitos.
Aún así, CVM sigue sin tener ningún tipo de registro de más del
20 por ciento del volumen de los océanos y sólo unos pocos de vastas regiones
marinas.
Pero Jessee Ausubel, director de programas de la Fundación
Alfred Sloan (Estados Unidos) y uno de los dos creadores del proyecto del Censo
de la Vida Marina, declaró a Efe que el proyecto "ha sido una máquina de
descubrimientos".
Los resultados finales del proyecto serán revelados durante una
conferencia de prensa en Londres en la que se presentarán nuevos mapas
oceánicos, tres libros con los resultados de las investigaciones y un resumen
de todos los descubrimientos realizados.
Para Ausubel la presentación hoy en Londres de CVM es la materialización
de una "loca idea" que surgió en 1996 cuando su colega Fred Grassle
se presentó en su oficina con un informe de la Academia Nacional de Ciencias de
Estados Unidos sobre los rápidos cambios que estaba experimentando los océanos.
"Era muy frustrante. El informe estaba ahí y nadie estaba
haciendo nada. Se necesitaba que alguien empezase a reaccionar. Durante la
siguiente hora y media discutimos sobre la situación y de ahí surgió la idea de
hacer algo global, algo grande", reveló el científico estadounidense.
Ausubel dijo que la idea inicial era crear lo que habían llamado
"un Censo de Peces". Durante los tres años siguientes, y con la ayuda
de la Fundación Alfred Sloan, Ausubel inicio tres estudios de viabilidad que
respondieron tres preguntas básicas: ¿puede hacerse?, ¿debe hacerse? y ¿será
hecho?
Para 1999 el grupo inicial de Ausubel y Grassle había crecido y
ya implicaba a unas 300 personas de todo el mundo que compartían la
"convicción de que teníamos que intentar crear un Censo de la Vida Marina".
No hay comentarios:
Publicar un comentario